
Usa iD-Stress y gestiona tu estrés.
Hay muchas formas para gestionar el estrés. Si estás que no puedes, ¡pide ayuda! Usa iD-Stress y aprende de las técnicas que Ana Lombard nos propone.
Nos acabamos de encontrar una gran definición de estrés. El estrés es la descompensación entre las exigencias vitales y nuestras posibilidades. Es decir, queremos muchas cosas pero tenemos recursos limitados. Ergo la solución pasa necesariamente por encontrar el equilibrio, compensar las exigencias con las posibilidades.
Estaréis pensando que acabamos de descubriros el agua caliente; y tenéis toda la razón. Lo escrito arriba es más que sabido y lo realmente complicado radica en encontrar ese equilibrio… El catálogo de remedios y ayudas es extenso. Algunos, como los viajes, llevan usándose desde el siglo XIX. Otros, como iD-Stress, acaban de aparecer
Mercedes Aguirre Lipperheide, autora del libro Salud adulta y bienestar a partir de los 40, explica que el problema del estrés en la sociedad actual “surge cuando, en este mundo de locos en que vivimos, no solo nos ataca un tipo de estrés, sino varios al mismo tiempo, y esta acumulación acaba por agotar las inteligentes glándulas adrenales”. Aguirre, bióloga de profesión, propone prevenir el estrés, no dejar que este llegue a un punto en el que sea necesaria la intervención de un terapeuta. “El consumo de tabaco, la contaminación atmosférica, los conflictos personales o laborales, la frustración, la tristeza o una mala alimentación pueden ser factores estresantes”, apunta.
Pero volviendo al tema, ¿cómo encontrar ese equilibrio? Los remedios son muy conocidos y todas las recomendaciones que os podamos poner aquí son archisabidas. Cada uno sabe qué le funciona, así que la pregunta es, ¿si sabemos qué nos funciona, por qué no usamos esas herramientas? Ana Lobard, la creadora de iD-Stress, comenta siempre que con bajarse iD-Stress no es suficiente, HAY QUE USARLO y hay que usarlo bien. Dice lo mismo de cualquier otro remedio que escojamos. Encontrar un equilibrio no es fácil y hay que esforzarse para lograrlo.
Así que ya sabes, escoge el remedio que mejor te funcione, el que más te apetezca y con el que más cómodo te sientas, y empieza a equilibrar tu vida. Con disciplina aprenderás a gestionar tu estrés mejorando así tu calidad de vida.
¡Ánimo!