La visión de Ana Lombard: El amor incondicional.

Foto de Jorge Flores.“Hace días que intento buscar la traducción de la palabra francesa “bienveillance”. No he encontrado en castellano una palabra que transmita exactamente el mismo sentimiento: el querer con bondad, sin interés. En francés la utilizamos para hablar de “une “chaleur bienveillante”, une respiracion bienveillante” une idea bienveillante” para hablar de un calor, una respiración o una idea “que están para hacerte bien”.
Me gustaría pedirle a nuestros amigos que nos ayuden a encontrar la traducción de esta palabra, precisamente porque hoy vamos a hablar del amor “bienveillant” que es el amor incondicional.

La amistad es por definición un tipo de amor incondicional: el amigo te acepta sin juzgarte, sin imponer su visión ni sus valores. Es la situación ideal de un niño para poder desarrollarse y aprender: Los padres están presentes pero no le juzgan ni tienen prejuicios, están a su lado independientemente de lo que haga el niño. A nivel de pareja es el mismo sentimiento, querer al otro de manera incondicional. Hay ocasiones en las que de manera inconsciente hacemos “tonterías” para ver si nuestra pareja nos quiere de manera verdadera.

El problema es que cuando no tenemos este amor incondicional, entramos en la decepción. No entendemos porqué no lo tenemos, y al no verbalizar lo que esperamos de la otra persona, falla la comunicación y con ello las posibilidades de desarrollarlo.

Es importante conocernos a nosotros mismos para poder explicar cuáles son nuestras necesidades y así poder llegar a explicarlas y a obtener lo que necesitamos verdaderamente. Los ejercicios de iDStress nos ayudan a curar las tensiones emocionales, paso imprescindible para conocernos mejor y para ser capaces de pedir aquello que necesitamos de manera más clara.”

Ana Lombard, creadora de iDStress.

El síndrome de “burn-out” o desgaste profesional

trabajo

El síndrome de “burn-out” o síndrome de desgaste profesional es un agotamiento emocional producido por un estrés prolongado en el trabajo.

Este estrés puede estar provocado por el intenso contacto con personas, como es el caso del personal sanitario, o por los horarios de trabajo de más de ocho horas. También ocurre cuando hay un pésimo clima laboral con los compañeros y superiores.

La persona sufre sentimientos de culpa, baja autoestima y su rendimiento disminuye, pudiendo llegar a la depresión.

Con una ayuda adecuada, la persona puede llegar a mejorar notablemente su relación en el trabajo y a superar esta situación. Existen técnicas dirigidas al entrenamiento en solución de problemas, asertividad y la gestión eficaz del tiempo, que una vez aplicadas, pueden cambiar el día a día de la persona que sufre estrés en el trabajo. Tomar cinco minutos de descanso entre varias actividades y relajarse es clave para poder superar cualquier dificultad laboral.

Es muy importante desarrollar conductas que reduzcan la fuente de estrés o neutralicen las consecuencias del mismo: Apoyarse en las amistades, desarrollar interacciones satisfactorias, delegar responsabilidades, compartir con una persona cercana los problemas laborales previenen y ayudan a solucionar el desgaste en el trabajo.

Desde el mismo lugar de trabajo se pueden potenciar estrategias que eviten que sus trabajadores sufran estos problemas. Escuchar a los trabajadores, dar apoyo técnico, potenciar la independencia y creatividad del individuo y darle información sobre su propio desempeño, apoyan a mejorar la autoestima y confianza de la persona.

iDStress, la herramienta para la disminución del estrés, también laboral.

Ejecutivos de éxito utilizan la relajación base de la aplicación iDStress como preparación antes de reuniones importantes o para conseguir desconectar después de un largo día de trabajo. Cinco minutos son suficientes para desbloquear la mente de preocupaciones y tenerla lista para el siguiente reto. La facilidad de la aplicación permite poder escuchar las grabaciones de manera discreta en cualquier momento y en cualquier lugar.

www.idstress.com

 

La flexibilidad mental

¿Qué es la flexibilidad mental?, es saber aceptar que somos todos diferentes y, por lo tanto, complementarios. También es saber escuchar con una bonita curiosidad y sensibilidad las opiniones de los demás para poder compartir e intercambiar.

La flexibilidad también es saber aceptar de un modo mejor los cambios de la vida, aprovechándolos, y no asumiéndolos como obligaciones fatales. Para eso, hay que saber reflexionar de modo neutro, es decir, sin juzgar con prejuicios.

Tenemos que respetar la “intimidad emocional” de cada persona y comunicarnos positivamente, utilizando el “Yo”  de modo agradable y suave diciendo “Me gustaría…”, y no utilizar el “Tú acusador” que nos llevará a una mala comunicación estando en una comparación negativa permanentemente.

Siempre deberíamos hablar de nuestras propias necesidades y no querer pensar en el lugar de la otra persona. Lo contrario de la flexibilidad mental es la rigidez mental.

Tener flexibilidad mental nos ayudará a desarrollar varias capacidades como, por ejemplo: la autoestima, la improvisación, la espontaneidad, la buena comunicación, la creatividad, a afrontar la novedad con optimismo, la introspección, a enfadarse menos porque aprovecharás el tiempo de forma constructiva…

Ana Lombard – Terapeuta Integral “Cuerpo y Mente”.
Centro Enlace “Medicina Convencional y Alternativa – Barcelona
www.enlacebcn.comwww.idstress.com

Nuestro cuerpo y sus mecanismos de defensa

El metabolismo depende no sólo de lo que comemos, sino de como el aparato digestivo puede usar los alimentos que nuestro cuerpo absorbe.

Una comida bien masticada  ya estará a medio camino de su digestión completa.

Las glándulas salivales pueden producir 1,4 litros cada día, pero sólo con una masticación “a conciencia” se puede activar por completo las funciones de dichas glándulas.

Con nuestra masticación podemos fortalecer y estimular los músculos de las mandíbulas. Esto permite que, entre otras cosas, la mandíbula inferior no se “caiga” durante el sueño y, también, reduce significativamente los ronquidos durante la noche.

El hombre moderno, supuestamente, no tiene mucho tiempo para ocuparse de lo más hermoso que le dio la vida, de su salud .Qué lástima..

Este hombre come rápidamente, mastica poco, va almacenando todo en su cuerpo pero de un modo problemático, de manera nefasta. Además, va acrecentando el estrés cotidiano, el cuerpo se va saturando y ya no eliminan las toxinas que va acumulando al largo de los días…

Nuestros cuerpos tienen un funcionamiento bien establecido. Normalmente, las toxinas se expulsan por los riñones, los uréteres, la vejiga y, también, por la piel, el hígado, la vesícula biliar, los intestinos y los pulmones.

Si la eliminación de los residuos no se hace correctamente se pueden producir problemas tales como la deposición de toxinas en la sangre y en la circulación, la presión arterial y el endurecimiento de las arterias, las venas, el reumatismo, la artritis, trastornos oculares, cálculos renales, el eczema o la psoriasis, por ejemplo.  El cuerpo siempre intentará lo imposible para expulsar sus venenos por la piel.

Nuestro cuerpo es nuestro mejor amigo, es nuestro hogar, hay que limpiarlo, protegerlo y, sobretodo, quererlo.

Ana Lombard
Terapeuta Integral “Cuerpo y Mente” www.enlacebcn.comwww.idstress.com

¡Cura de Bienestar con iD-Stress!

Práctica la Relajación Base en tu iD-Stress

Deberíamos tener cada día un momento para cuidar del bienestar tanto físico como mental. De este modo podremos hacer una “limpieza” muscular y mental. Cultivar el bienestar, tendría que ser una obligación.

Practicando cada día la Relajación de Base de iD-Stress no solamente conseguiremos el descanso del cuerpo y la mente sino que también favoreceremos la relajación de ambas. Así, podremos gestionar mucho mejor las emociones y el estrés, desarrollando al máximo nuestras propias capacidades.

Uno de los grandes beneficios de este ejercicio es que aprenderemos a realizar la visualización positiva, que nos ayudará a dirigir nuestros pensamientos. La gestión de las emociones y el estrés, comienza por saber dirigir los pensamientos y no dejarse llevar por ellos cuando son negativos o confusos. Así, al tomar una consciencia saludable de nuestra propia existencia sabremos equilibrar nuestras emociones.

Podemos permanecer en un estado de tensión o podemos tomar medicación para tratarlo, pero en cada ser humano hay un espacio interior muy bonito, ¡la consciencia! Con esa toma de consciencia y nuestra voluntad, que es una capacidad sumamente importante que poseemos en nuestro interior, estaremos más capacitados para gestionar las emociones que nos ocurran a nuestro alrededor.

Cómo practicarlo:

  • Programa 30 minutos al día para cuidar tu propio bienestar.
  • Elige un lugar agradable. Puede ser tanto interior como exterior.
  • Siéntate cómodamente y cierra los ojos.
  • Escucha la Relajación de Base de tu iD-Stress.
  • Dirige la mente hacia el presente, percibe las sensaciones y sentimientos positivos, saborea ese momento de paz y de encuentro contigo mismo.

Beneficios de practicarlo:

  • Aumentarás tu autoestima.
  • Te ayudará a cultivar una actitud más optimista, con ilusión para cada uno de los días de nuestra vida.
  • Te predispone para gestionar el estrés cotidiano, incluso eliminarlo.
  • Mejorarás tu memoria y concentración.
  • Reducirás tu ansiedad y te favorecerá para tener un mejor sueño.
  • Aprenderás a relativizar y a organizar el día a día.

No podemos decir que no tenemos 30 minutos al día. ¡Si no lo hacemos es porque no queremos! Si tu primer deseo es tener salud para vivir bien, programa un tiempo para cuidar tu bienestar a través de una toma de consciencia saludable.

¡Adelante, te deseo un buen entrenamiento!

Ana Lombard
Terapeuta Integral. www.enlacebcn.com. www.idstress.com

Los 5 consejos para gestionar tu estrés

Hoy quiero compartir con vosotros 5 consejos que a mí me ayudan a vivir mejor. Toma lo que te funcione y desecha lo que no. Aprende, comparte y coméntalos con tu pareja. Gestionar el estrés de tu vida no es una cuadrícula rígida, cada quien tiene que encontrar su modo.

¡Quiérete! Date al menos una vez al mes una mañana, una tarde o un día completo para ti mismo. Además de ser pareja y/o padres somos ante todo seres humanos con necesidades individuales. Tómate pequeños momentos para regenerarte. Te ayudará a reencontrarte y a cultivar la auto-estima.

¡Aprende a gestionar tu vida cotidiana, tu agenda y tus horarios; te estresarás menos! Tomate un momento para observar la jornada en su globalidad. Si identificas las verdaderas urgencias podrás tratarlas adecuadamente. Olvida las falsas urgencias y repártelas durante la semana. ¿Quizás sea el momento de aprender a delegar?

¡No puedes controlarlo todo, aprende a gestionar! Se menos exigente y menos perfeccionistas contigo mismo y con tu entorno.

¡Protege tu salud! Come equilibradamente, busca tiempo para relajarte y fomenta momentos placenteros para ti. Busca relajarte y respirar oxigenando tu cuerpo antes de las comidas y de dormir. Te ayudará a tener una mejor digestión y un sueño reparador. El ejercicio sobre la Respiración Emocional es perfecto para estos casos.

¡Haz un stop-relax diario! Con el Panic Button o la Relajación Base de tu iD-Stress te llevará menos de 15 minutos. Sé sincero contigo mismos y encuentra esos mini momentos que te permitirán relajarte muscular y mentalmente. Yo recomiendo mucho practicar estos ejercicios después del trabajo. De esta forma eliminaras todas las tensiones profesionales del día y tu relación con tus seres queridos de será más serena.

La mente puede curar el cuerpo, pero el cuerpo mal cuidad afecta la mente. Hay que mimarlo y darle toda nuestra atención.

Ana Lombard
Terapeuta Integral. www.enlacebcn.com. www.idstress.com

Las vacaciones y el estrés

Vacación rima con ilusión…

¡Pero no siempre para todos! hay varias maneras de pasar las vacaciones: viajes, en el hogar, en el extranjero, con la familia… Pero la clave de todo esto es, por supuesto, hacer algo que deseemos disfrutando del tiempo!

Para muchas personas el estrés proviene por un cierto sentimiento de culpabilidad. Por ejemplo, asociado al trabajo, aquellas personas que tienen una cierta responsabilidad a su cargo y que, sin embargo, en esos días de vacaciones tan esperados llevan el trabajo a sus vacaciones.

¡Cuidado! Una implicación profesional es positiva, pero es necesario saber desconectarse completamente para saber auto-regenerarse porque no es solamente necesario, sino vital. Este es precisamente el momento para aprender a delegar y gestionar las cuestiones más urgentes y, también, es el momento de tomarse un tiempo para uno mismo.

¡Tienes derecho a tener tus vacaciones!

Se debe saber que el cerebro se puede saturar. Si vamos más allá de algunos límites mentales, el cerebro encontrará su propia manera de desconectarse y, muchas veces, esa manera no será la que conscientemente hubiéramos elegido.

Muchas personas “caen” enfermas durante los primeros 10 días de sus vacaciones! Por ejemplo, resfriado, alergias o fatiga crónica…

Esto es porque no hemos sabido escuchar a nuestro cuerpo que cada día acumuló fatiga o emociones difíciles aún teniendo a nuestra defensas inmunitarias, “mental y física”, en caída libre …

Darse conscientemente el permiso de estar en vacaciones, es importante!

Para otras personas, el estrés de vacaciones provoca un sentimiento de angustia.

Un consejo: pararse, sentarse, respirar y analizar este sentimiento, saber porqué poco a poco inconscientemente nos invade! ¿Será que esa angustia se revela por el temor de aburrirse o al estar con la familia? si este es el caso, es preferible coger una pausa y disfrutar de ese momento.

¡Haga un buen uso de ese momento!

En otros casos, las vacaciones sólo provocan una multitud de inquietudes, sin que se las relacione tanto a la culpabilidad o la organización del trabajo.

Unos pocos ejemplos:

- El miedo a volar,

- Los preparativos, el miedo a olvidar algo,

- La ansiedad y lidiar con el cambio o el ritmo,

- O simplemente temen que la fiesta tan esperada vaya mal.

Para cada problema existe solución, pero para encontrarla necesitamos nuestra calma y nuestra respiración. Nos ayudará a observar mejor la situación, sin a priori y sin prejuicio, hacia uno mismo o hacia a los demás, entonces después, podremos identificar las diferentes opciones para evitar el estrés pre-vacacional. Es en momentos como estos que tenemos que apaciguar nuestra conciencia y aprender a relativizar.

Algunas otras maneras de gestionar el estrés:

-Al miedo a volar: ¿Podemos preguntarnos si este miedo está realmente justificado o si es la mala imaginación que se vuelve más fuerte? Algunos días antes de volar, se puede practicar la respiración emocional consciente de modo preventivo y, también, practicar el ejercicio de relajación muscular de todo el cuerpo con una visualización que le permita llegar a su destino de modo sereno.

Para aquellos que tienen iPhone o iPad, durante el vuelo y con los auriculares, pueden escuchar su ejercicio favorito de relajación en la aplicación iD-Stress, ya sea la relajación de base o el Panic Button, sin olvidar el ejercicio del Gesto Relax o, simplemente, ver el video sobre la respiración emocional. ..

!El objetivo es de dirigir la mente hacia la relajación que es una buena solución y no hacia el problema, el miedo o la mala imaginación.

Organizar su salida:

-A fin de limitar la tensión de los preparativos, es importante planificar con antelación y tener una buena información sobre su destino. Permitirá reducir los miedos y, posiblemente, evitar un choque cultural posible.

-Equipaje: hacer una lista unos pocos días antes para saber lo que se debe llevar. De este modo, ayudará a distinguir lo esencial de lo superfluo y evitará viajar con demasiadas maletas.

-Hacer una lista de las cosas importantes que hacer antes de la salida, tales como el corte del agua, el gas, quién regará las plantas, dejar las llaves a un familiar o un vecino…

-No olvidarse de comprobar las fechas de validez de los documentos de toda la familia.

-Mentalizarse en aceptar el cambio, porque un viaje implica cambio de hábitos, por lo tanto, hay que aceptar la pérdida de las rutinas enfrentándose al imprevisto con filosofía y humor.

Y, por último, para muchos de nosotros, sólo se trata de aceptar que no tenemos obligaciones durante este tiempo llamado “vacaciones”. Programar para sí mismo o para los niños actividades no significa sobrecargarse en actividades y en visitas turísticas…

Relajarse y tomarse momentos de relax no significa perder el tiempo!

El estrés mal gestionado daña el cuerpo y debilita la mente. Disfrute de una vacaciones bien merecidas para relajarse, respirar y tomarse un tiempo para conocerse mejor!

Su cuerpo y su mente se lo agradecerán, porque lo vale bien!

Ana Lombard

Terapeuta Integral. www.enlacebcn.com. www.idstress.com


 

Alimentos diuréticos y depurativos

Llega el verano y con ello el intenso calor. Los pantalones nos aprietan, las prendas ajustadas nos molestan y tenemos la sensación de que nos sobran un par de kilitos. Detrás de ese volumen y centímetros de más, está la retención de líquidos, el estreñimiento, los gases, etc.

Existen alimentos sanos que ayudan al organismo a deshacerse de la retención de líquidos, siendo una excelente opción para lograr equilibrio en nuestro cuerpo. La función de los alimentos diuréticos, también es útil cuando se quiere perder peso. Muchas veces se cree los kilos de más son grasa, cuando en realidad son exceso de líquido. Los alimentos que ayudan a reducir volumen son los que tienen propiedades diuréticas y depurativas como numerosas verduras, hortalizas y frutas, todas ellas ricas en potasio.

Las verduras, frutas y hortalizas ayudarán a tu organismo a perder volumen, ya que no tienen grasas y te aportan con muy pocas calorías diversos nutrientes como vitaminas y minerales, además de agua y fibra, por lo que tienen un efecto saciante, depurativo y diurético.

Alimentos diuréticos para deshincharse y perder volumen:

Arándanos, frambuesa, manzana, melón, piña, pera, sandía, uva, ajo, alcachofa, apio, berenjena, calabacín, cebolla, colifror, espárragos, pepino, perejil, tomate.

Conocerse a sí mismo

¿Quién soy?
¡Soy capacidades y valores!

Es necesario conocerse a sí mismo de modo físico, mental y emocional. Al menos tener una visión global mínima de la constitución de nuestro cuerpo para poder visualizar y entender lo que nos sucede e identificar el tipo de dolor que padecemos para hacer un primer análisis del mismo.

¡Somos nuestro mejor médico al percibir nuestras propias sensaciones y sentimientos!
Dentro de nuestro cuerpo circulan varias emociones, sentimientos agradables y menos agradables.

El cuerpo esta limitado al contrario de la conciencia que es ilimitada.

Nuestros pensamientos, vivencias, afectan a nuestro cuerpo y, como las emociones, son menos “palpables” que nuestro cuerpo físico, no siempre sabemos gestionarlas.
Tenemos que saber que cada emoción se guarda en una parte del cuerpo, lo peor sería querer controlarlas, a la emoción y a la sensación.

Controlar significa que algo desconocido nos da de modo inconsciente, miedo. Al revés, gestionar es acompañar y aceptar que sea la emoción o la situación dolorosa la que exista, únicamente, respirando y observando de manera neutra y contemplativa. De ese modo, nuestras capacidades de reflexionar serán más grandes y tendremos más facilidad de encontrar una buena solución a través de la tranquilidad, de la serenidad, y no del miedo, la rabia o la frustración, por ejemplo.

El hombre es un ser emocional, percibiendo profundamente los acontecimientos. Su deseo es el de ser feliz y, muchas veces, podemos constatar que las emociones extremas nos hacen perder el equilibrio.

¿Cómo se podría contemplar simplemente una emoción para gestionarla como si se observase una nube atravesando el cielo? Una de las respuestas que más me gusta proviene de los taoístas y consiste en practicar la ley de la repetición, observándola de manera neutra, utilizando la contemplación y la quietud. Poco a poco aceptaremos lo “desconocido”, con más equilibrio y menos miedo, dejándolo formar parte de nuestra vida de forma más serena.

Uno de los ejercicios que me gusta enseñar a mis pacientes, es hacer un listado de las sensaciones físicas y de los sentimientos (emociones). Una vez esta noción entendida y adquirida, observar en qué parte del cuerpo ese sentimiento está guardado y observar de manera neutra cuál es la sensación que nos genera, no con miedo, pero como si fuese algo “neutro” que estamos descubriendo, porque en ese mismo momento, nos estamos conociendo mucho mejor!

Sabiendo que tenemos sensaciones y sentimientos positivos y negativos, entonces con nuestra respiración podemos aliviar y oxigenar a esa parte de nuestro cuerpo, soplando y dejando que la tensión salga de nosotros. Al revés, si son sensaciones y sentimientos positivos, respirar profunda y conscientemente guardando en la memoria este momento de felicidad, de bienestar y de quietud.

Otro ejercicio que también me gusta enseñar para gestionar las emociones y/o los pensamientos negativos, es practicar el ejercicio de relajación: el Gesto Relax. Este ejercicio consiste en desconectarse a través de un gesto simple, común y discreto. El Gesto Relax permite relajarse en situaciones de angustia y enseña, mediante un simple gesto, a gestionar la situación desarrollando sensaciones positivas y sentimientos de serenidad y de bienestar para volver a encontrar confianza en uno mismo.

Cada vez que vamos a practicar nuestro gesto, de preferencia con las manos como, por ejemplo, tocar uno de nuestros anillos con el pulgar o con la otra mano, o que 2 dedos se toquen (pulgar con meñique) y, al mismo tiempo, ir visualizando un lugar agradable donde nos sentimos con seguridad y que, además, nos transmita un sentimiento de felicidad y tranquilidad. Podemos ir oyendo los ruidos agradables de ese lugar, observando los colores, el paisaje y luego le indicamos suavemente a nuestro cerebro que a través de este gesto, podemos redirigir nuestro pensamientos y percibir todas las sensaciones y sentimientos positivos de bienestar.

Ejemplo del ejercicio:
Para crear una memoria, haremos este ejercicio en casa, por ejemplo, cuando todo va bien:
- Nos sentamos y cerramos los ojos, observamos los ruidos del alrededor y los aceptamos tal cual nos llegan.
- Observamos ahora nuestra propia respiración y la dejamos fluir en todo nuestro cuerpo. Poco a poco, dejamos que esta respiración sea cada vez más tranquila y pausada.
- Con esa tranquilidad, visualizamos el lugar agradable que nos guste haciendo consciente nuestro gesto relax y asociándolos a sensaciones y sentimientos positivos.

Ejemplo de la playa: Si nos gusta estar en la playa en un día de sol, sintamos esa sensación del calor del sol en toda nuestra piel, en toda nuestra cara, y al tocar la arena: sensación agradable en la textura al contacto con las manos. El sonido del mar nos proporciona bienestar y descanso…. A esta visualización, añadimos nuestro gesto, diciéndonos conscientemente: cada vez que haré este gesto, estaré en este lugar tan agradable y sentiré todas las sensaciones y sentimientos agradables que, como ahora, nos permitirá relajarnos y dejar fluir todos nuestros malestares….
Si un día nos encontramos en una situación desagradable, y si no podemos cerrar los ojos, no pasa nada, fijaremos un punto en el espacio y haremos el gesto relax. Como ya lo hemos hecho antes de modo relajado, nuestro cerebro irá a buscar en su memoria esa vivencia positiva.

La mente se refleja, pues, en la respiración. Los yoguis conocen esto desde hace miles de años. Existe una conexión intima entre el pensamiento y la respiración, por lo que la mente y la energía vital se relacionan estrechamente. Somos una globalidad y al aprender a gestionar y a redirigir nuestros pensamientos y emociones nos conoceremos mejor y, por lo tanto, creceremos mental y emocionalmente.

Tenemos que saber y creer que dentro de nosotros tenemos varias capacidades y valores y, muchas veces, estamos más conscientes de nuestras limitaciones y no tanto de nuestras fortalezas.

¡Al conocernos mejor, abrimos las puertas de la felicidad! Hay que aceptar de modo sereno tanto lo negativo como lo positivo.

Ana Lombard
Terapeuta en gestión del estrés y creadora de iD-Stress.

 

Meditar sobre el momento presente

Meditar sobre el momento presente no consiste en analizarlo sino más bien en percibirlo estando conectado a todas las sensaciones y sentimientos, sean cuales sean.
También es sentir esa vibración muy especial  que tenemos en cada uno de nosotros, que es la vida. Vivir esa vibración interna sin pensar o reflexionar, únicamente vivir plenamente la experiencia del momento presente, saboreándola y sintiéndonos existir.
¡Esto sería la vivencia!

Para ayudarnos a ser más consientes del momento presente, tenemos nuestra respiración.
Concentrándonos conscientemente en nuestra respiración, podemos sentir el aire que entra por la nariz y lentamente va oxigenando y regenerando todo nuestro cuerpo. Podemos también sentir el aire en contacto con la piel de nuestra cara, siendo una sensación suave y agradable..

El aire es invisible, pero presente, por lo tanto existe. El aire nos permite vivir, como también nuestro soplo vital, que está presente en todo nuestro cuerpo.
Esta es la manera más potente de conectarse al presente.

Os propongo un pequeño ejercicio  para conectarse a nuestro momento tan vital: nuestro presente, el que nos permite desarrollar sensaciones y sentimientos positivos.

- Nos sentamos cómodamente y cerramos los ojos, observamos los ruidos de nuestro alrededor y los dejamos existir libremente, los aceptamos y encontramos nuestro lugar en el espacio presente, a donde estamos.
-  Nos concentramos ahora sobre nuestra respiración. Llevamos nuestra respiración a nuestro vientre, más especialmente a nuestro ombligo.
Al inspirar el aire por la nariz, hincharemos el vientre-ombligo.
Al soplar por la boca, deshincharemos el vientre-ombligo.
Si os parece difícil, podéis bostezar hinchando el vientre, relajando los hombros y, luego soplar por la boca deshinchando el vientre-ombligo.
Poco a poco, continuamos con esta respiración pero a través de la nariz y boca.

Permanecemos con esta respiración durante algunos minutos, estando atentos al recorrido del aire en nuestro cuerpo y en nuestras sensaciones.

Ahora nos concentramos en el aire que esta en contacto con la piel de nuestra cara, percibimos todo nuestro cuerpo oxigenado, percibimos también  la piel de la cara, como poco a poco se va relajando cada vez más, como si la piel de la cara se volviera cada vez más lisa… podemos vivir todas la sensaciones agradables y vivimos los sentimientos de bienestar, de tranquilidad. No buscamos analizar nada, únicamente vivimos este momento tal cual, saboreándolo y estando conscientes de la presencia agradable de nuestro cuerpo, de nuestras emociones.

¡Nuestro cuerpo y mente están en armonía! Abriremos los ojos guardando estas sensaciones y sentimientos tan agradables durante todo el día.

Ana Lombard
Terapeuta en gestión del estrés y creadora de iD-Stress.