Estrés y prioridades vitales

El estrés es dañino cuando interfiere con la habilidad de cada uno para vivir una vida normal durante un largo período de tiempo.

Ya sabemos que el estrés deprime el sistema inmunológico, debilitando las capacidades de autodefensa del organismo.

Inversamente, la disminución del estrés mejora el bienestar psicológico y favorece los reflejos de la relajación. De esta manera, la mente nos puede ayudar a luchar contra el dolor y combatir ciertas enfermedades.

También tenemos que saber que el estrés es un factor que enlaza los 3 principales sistemas de regulación biológica de nuestro organismo.

1- El sistema nervioso autónomo (actuando involuntariamente). Este es el encargado de segregar la adrenalina. En caso de estar en tensión, el estrés produce una serie de reacciones orgánicas. Por ejemplo el corazón se acelera, llega el miedo, el enfado o el desamparo.

2- El sistema neuroendocrino. Las glándulas suprarrenales fabrican el cortisol pero cuando su producción aumenta, este actúa como un veneno para el organismo, provocando así varias enfermedades.

3- El sistema inmunitario es el encargado de luchar contra las infecciones. Frente a un choque demasiado intenso y permanente, nuestras defensas inmunitarias disminuyen, cosa que favorecerá la entrada de microbios y virus en nuestro organismo.

Una de las soluciones para gestionar el estrés es identificar la causa del estrés, para poder encontrar la solución adecuada.

Es como crear un perfil de su proprio estrés observando algunas manifestaciones:

-Si por la mañana al despertarme observo que ya estoy estresado o cansado y por lo tanto, tendré que llevar mi día con el mínimo de energía que necesito..

-Puede ser que no me alimente correctamente.. Es posible que, si mi dieta no está equilibrada, las necesidades mínimas de energía que mi cuerpo necesita no sean cubiertas.

- También puede ser que no sepa gestionar bien mis emociones como la hipersensibilidad, la rigidez mental, los días sobrecargados o la hiperactividad.

El hecho de saber pararse e identificar las necesidades propias es vital para saborear la propia vida.

Es por esta razón que he creado la aplicación iD-Stress… Para vivir más relajado, desconectado de su estrés, pero no de la serenidad ni del bienestar y poder así saborear el día a día con mucha ilusión.

Ana Lombard
Terapeuta Integral “Cuerpo y Mente”.
www.enlacebcn.comwww.idstress.com

¡Cura de Bienestar con iD-Stress!

Práctica la Relajación Base en tu iD-Stress

Deberíamos tener cada día un momento para cuidar del bienestar tanto físico como mental. De este modo podremos hacer una “limpieza” muscular y mental. Cultivar el bienestar, tendría que ser una obligación.

Practicando cada día la Relajación de Base de iD-Stress no solamente conseguiremos el descanso del cuerpo y la mente sino que también favoreceremos la relajación de ambas. Así, podremos gestionar mucho mejor las emociones y el estrés, desarrollando al máximo nuestras propias capacidades.

Uno de los grandes beneficios de este ejercicio es que aprenderemos a realizar la visualización positiva, que nos ayudará a dirigir nuestros pensamientos. La gestión de las emociones y el estrés, comienza por saber dirigir los pensamientos y no dejarse llevar por ellos cuando son negativos o confusos. Así, al tomar una consciencia saludable de nuestra propia existencia sabremos equilibrar nuestras emociones.

Podemos permanecer en un estado de tensión o podemos tomar medicación para tratarlo, pero en cada ser humano hay un espacio interior muy bonito, ¡la consciencia! Con esa toma de consciencia y nuestra voluntad, que es una capacidad sumamente importante que poseemos en nuestro interior, estaremos más capacitados para gestionar las emociones que nos ocurran a nuestro alrededor.

Cómo practicarlo:

  • Programa 30 minutos al día para cuidar tu propio bienestar.
  • Elige un lugar agradable. Puede ser tanto interior como exterior.
  • Siéntate cómodamente y cierra los ojos.
  • Escucha la Relajación de Base de tu iD-Stress.
  • Dirige la mente hacia el presente, percibe las sensaciones y sentimientos positivos, saborea ese momento de paz y de encuentro contigo mismo.

Beneficios de practicarlo:

  • Aumentarás tu autoestima.
  • Te ayudará a cultivar una actitud más optimista, con ilusión para cada uno de los días de nuestra vida.
  • Te predispone para gestionar el estrés cotidiano, incluso eliminarlo.
  • Mejorarás tu memoria y concentración.
  • Reducirás tu ansiedad y te favorecerá para tener un mejor sueño.
  • Aprenderás a relativizar y a organizar el día a día.

No podemos decir que no tenemos 30 minutos al día. ¡Si no lo hacemos es porque no queremos! Si tu primer deseo es tener salud para vivir bien, programa un tiempo para cuidar tu bienestar a través de una toma de consciencia saludable.

¡Adelante, te deseo un buen entrenamiento!

Ana Lombard
Terapeuta Integral. www.enlacebcn.com. www.idstress.com

Lidiar con el estrés… naturalmente

Salir al aire libre o entrar en contacto con la naturaleza son formas sencillas de “desconectar” y relajarnos, como relajante es la imagen de Ted and Jen que ilustra este texto y que tiene Algunos derechos reservados.

Tener pequeños periodos de estrés es algo normal para cualquier persona. Lo ha sido siempre. Sin embargo, la cantidad de tareas del mundo de hoy y la velocidad de nuestras vidas han ayudado a aumentar la frecuencia e intensidad de esos momentos de ansiedad.

El estrés existe y vive con nosotros. Está en nuestro día a día, así que saber hacer frente a los problemas generados por el estrés antes de “echar mano al botiquín” (es decir, optar por la medicación tradicional) es una buena idea. Si por cualquier razón no puedes usar tu iD-Stress, he aquí una lista con propuestas para encontrar momentos de calma o hacer frente a situaciones de ansiedad.

- Ya sea un examen, llegar a fin de mes o un problema con tu pareja, identifica qué te está produciendo la situación de ansiedad. Una vez conozcas la causa, analízala y ve si puedes cambiar alguna circunstancia del problema o tu punto de vista. Pero sobretodo no confundas “pensar mucho” (sobreanalizar de manera improductiva) con “pensar bien” (tratar de encontrar soluciones) sobre tu problema. Si se convierte en causa de pensamientos circulares, trata de apartarlo de tu mente durante un buen rato.

- Deshazte del desorden. Cuánto más ordenada esté tu vida, más fácil es solucionar los problemas en cuanto aparecen, ¡y son pequeños! No te enfrentes a una superlimpieza y a poner la casa patas arriba, eso sí. Trata, muy relajadamente, de tener tu espacio un poco más ordenado y despejado.

- Intenta llevar una vida más saludable: aliméntate de forma equilibrada, olvídate de sustancias excitantes, si puedes, trata de limitar el consumo de alcohol, café; ten una buena higiene de sueño y trata de dormir al menos ocho horas; haz ejercicio, aunque sea un refrescante paseo a paso ligero por el parque más cercano; pero sobre todo, encuentra tiempo para estar con tus amigos y seres queridos.

- Aunque es importante tener metas en la vida y querer progresar, en ocasiones es mejor concentrarse en pequeños objetivos a corto plazo. Siguiendo con el ejemplo anterior, es más sencillo tener la casa limpia y ordenada y que aspirar a poseer ¡ya! la casa de tus sueños. Es más fácil y satisfactorio resolver todas las tareas de tu to do list del día que frustrarse por un ascenso que no llega.

- Aprende a relajarte. Si te sientes alterado y crees que puede desencadenarse un episodio de ansiedad intenta desconectar: sal a dar un paseo (¡sin móvil!), dedica un rato a cuidar de tus plantas o mascotas, encuéntrate con un amigo o ser querido y conversad un rato en un lugar tranquilo. ¿Tienes alguna afición? Dedícale un rato a ese hobby que sabes te traerá la calma.

- Haz ejercicios de relajación y respiración en tu iPhone con iD-Stress.

Si empiezan a aparecer síntomas de estrés, como irritabilidad, falta de sueño y apetito, etc no esperes a que sea demasiado tarde. Echa mano de las muchas soluciones que hay antes de empezar con las pastillas. Antes de acudir al médico en busca de un remedio químico, trata de encontrar dentro de ti la energía para parar esas sensaciones antes de que nos desborden. Para empezar: ¡sonríe!