
Salir al aire libre o entrar en contacto con la naturaleza son formas sencillas de “desconectar” y relajarnos, como relajante es la imagen de Ted and Jen que ilustra este texto y que tiene Algunos derechos reservados.
Tener pequeños periodos de estrés es algo normal para cualquier persona. Lo ha sido siempre. Sin embargo, la cantidad de tareas del mundo de hoy y la velocidad de nuestras vidas han ayudado a aumentar la frecuencia e intensidad de esos momentos de ansiedad.
El estrés existe y vive con nosotros. Está en nuestro día a día, así que saber hacer frente a los problemas generados por el estrés antes de “echar mano al botiquín” (es decir, optar por la medicación tradicional) es una buena idea. Si por cualquier razón no puedes usar tu iD-Stress, he aquí una lista con propuestas para encontrar momentos de calma o hacer frente a situaciones de ansiedad.
- Ya sea un examen, llegar a fin de mes o un problema con tu pareja, identifica qué te está produciendo la situación de ansiedad. Una vez conozcas la causa, analízala y ve si puedes cambiar alguna circunstancia del problema o tu punto de vista. Pero sobretodo no confundas “pensar mucho” (sobreanalizar de manera improductiva) con “pensar bien” (tratar de encontrar soluciones) sobre tu problema. Si se convierte en causa de pensamientos circulares, trata de apartarlo de tu mente durante un buen rato.
- Deshazte del desorden. Cuánto más ordenada esté tu vida, más fácil es solucionar los problemas en cuanto aparecen, ¡y son pequeños! No te enfrentes a una superlimpieza y a poner la casa patas arriba, eso sí. Trata, muy relajadamente, de tener tu espacio un poco más ordenado y despejado.
- Intenta llevar una vida más saludable: aliméntate de forma equilibrada, olvídate de sustancias excitantes, si puedes, trata de limitar el consumo de alcohol, café; ten una buena higiene de sueño y trata de dormir al menos ocho horas; haz ejercicio, aunque sea un refrescante paseo a paso ligero por el parque más cercano; pero sobre todo, encuentra tiempo para estar con tus amigos y seres queridos.
- Aunque es importante tener metas en la vida y querer progresar, en ocasiones es mejor concentrarse en pequeños objetivos a corto plazo. Siguiendo con el ejemplo anterior, es más sencillo tener la casa limpia y ordenada y que aspirar a poseer ¡ya! la casa de tus sueños. Es más fácil y satisfactorio resolver todas las tareas de tu to do list del día que frustrarse por un ascenso que no llega.
- Aprende a relajarte. Si te sientes alterado y crees que puede desencadenarse un episodio de ansiedad intenta desconectar: sal a dar un paseo (¡sin móvil!), dedica un rato a cuidar de tus plantas o mascotas, encuéntrate con un amigo o ser querido y conversad un rato en un lugar tranquilo. ¿Tienes alguna afición? Dedícale un rato a ese hobby que sabes te traerá la calma.
- Haz ejercicios de relajación y respiración en tu iPhone con iD-Stress.
Si empiezan a aparecer síntomas de estrés, como irritabilidad, falta de sueño y apetito, etc no esperes a que sea demasiado tarde. Echa mano de las muchas soluciones que hay antes de empezar con las pastillas. Antes de acudir al médico en busca de un remedio químico, trata de encontrar dentro de ti la energía para parar esas sensaciones antes de que nos desborden. Para empezar: ¡sonríe!