¿Procrastinar como parte del equilibrio?

WorkProcrastinar es un término relativamente nuevo que ha surgido para ponerle nombre a esos momentos improductivos en los que elegimos no hacer las tareas inaplazables para hacerlas “luego”. Y esto se ha asociado con la tendencia moderna de prestar más atención a las redes sociales o navegar sin rumbo por internet, interesados en aquello que es actual y vigente, y posponiendo lo que es importante en el momento.

Como resultado, vamos por la vida con una lista interminable de tareas pendientes que nos adentran en un círculo vicioso entre la culpa de no haberlas hecho y la ansiedad de hacerlas, y que nos agobian haciéndonos sentir improductivos.

Pero ¿por qué procrastinamos?

Existen tres causas generales que todo procastinador ha sufrido:

  • La recompensa inmediata: en el momento de procastinar no tenemos consecuencias negativas inmediatas, al contrario, lo que elegimos hacer es lo que nos apetece en el momento y nos interesa más.
  • Sobrestimar la productividad en el futuro: es común justificar posponer una tarea porque “más tarde” la haremos mejor. Es creer que habrá en el futuro un momento perfecto que no es ahora.
  • El miedo: este motivo llega a ser el más oculto, ya que es capaz de paralizarnos y está ligado normalmente a actividades importantes que evitamos enfrentar y decidimos reemplazar con aquellas que son más sencillas.

No obstante, por negativo que esta situación parezca, hay formas de procrastinar de forma positiva, y así lograr un equilibrio en nuestra lista de tareas. Y lo mejor es que puedes empezar hoy, ya que, ¡para qué dejarlo para después!

  • Hacer algo más importante: en nuestra lista de tareas que hacer en un día podemos priorizar y así en un momento dado en el que no queramos continuar con algo que estemos haciendo podemos cambiar a otra, pero que sea más importante y nos interese más.
  • Hacer algo menos importante: priorizando en nuestra lista de tareas podemos identificar las pequeñas actividades que tenemos que cumplir pero no son tan relevantes. Y así en el momento que tenemos la necesidad de hacer otra cosa, podemos ir a esas simples responsabilidades que no importa que no estén entre las urgentes, pero que nos permitirán avanzar en la limpieza de las cosas y nos hará sentir productivos.
  • Hacer nada también es productivo: los descansos son necesarios para aumentar el rendimiento. Tomarnos un tiempo en pausa de lo que estamos haciendo puede ayudarnos a concentrarnos mejor. La pausa en un momento puntual puede combatir el estrés y el agobio de terminar una tarea.

Una herramienta que te apoyará para lograr procrastinar de forma positiva es la aplicación idstress. En idstress, encuentras diferentes ejercicios de respiración que te aportan un beneficio directo a tu cuerpo y entrena tu mente para fortalecerla y estar resolvente. Con tu nueva aplicación idstress, lograrás planificar tus días a pesar de un ritmo de vida complicado.

Para terminar y sentirnos aún mejor, se ha demostrado que los procrastinadores son en realidad grandes trabajadores y que son capaces de realizar una gran cantidad de trabajo, aunque no sea en el momento que se supone que deberían.


Ana Lombard

Terapeuta Global – Cuerpo, emociones & estrés

Fundadora del Centro Enlace, “Terapias Naturales Cuerpo y Mente”

Creadora de iDStress App

@AnaEnlace

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